Poeta, no volveré jamás
Al regazo de los perdidos
Aunque la vida me pida a gritos
Escuchar la melodía de la noche vagabunda
El silencio de los faroles, la luz de los ladridos.
Un sueño dentro de otro sueño.
La muerte nos viste de santos
Un delirio, adoro el final del espectáculo
Un disparo en la boca.
Te amo…
No quiero condena.